Vodafone España quiere ser la primera operadora en la línea de salida del 5G. La operadora ha presentado sus planes en el marco del MWC19 de Barcelona, con el despliegue en redes en seis ciudades (Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao y Málaga) con 85 antenas. Además, la compañía ha llegado a diferentes acuerdos con cuatro fabricantes de móviles (Samsung, Huawei, LG y Xiaomi) para el suministro de smartphones que soporten la nueva generación de telefonía móvil, cuyo lanzamiento comercial espera a lo largo de 2020.

El grupo francés se suma al interés por la operadora vasca, que intenta resistirse ser controlada por el fondo británico Zegona.

Orange ha contratado al banco Credit Suisse para obtener asesoría financiera ante una posible opa sobre Euskaltel, según ha publicado este jueves la web TMT Finance. De acuerdo con ese medio especializado, que cita fuentes del sector, el grupo francés de telecomunicaciones está interesado en la operadora vasca, con la que tiene relación desde 2014 como proveedor de servicios de roaming. Por la parte de Euskaltel, la asesoría corre a cargo de Citi.

El efecto MásMóvil, la guerra del fútbol y la compra de ONO han hecho perder el rumbo a la compañía dirigida por Antonio Coimbra en España.

Los datos hablan son elocuentes: Vodafone ha perdido más de 600.000 líneas sólo en el último año, según datos de la CNMC (Comisión Nacional del Mercado de Valores). Sopla el viento en contra del barco cuyo timón dirige Antonio Coimbra. La compañía anunciaba ayer 1.200 despidos, el 23% de su plantilla, formada por más de 5.100 empleados.

Los datos, los resultados de las empresas, son consecuencia de las decisiones de quienes las gobiernan. Los centenares de miles de líneas cedidas por Vodafone son el penúltimo capítulo de un serial que, junto a la irrupción de MásMóvil en el mercado, han llevado a la embarcación española de patrón inglés a un nuevo Trafalgar: perderá uno de cada cuatro tripulantes.

Vodafone España ha comunicado a los representantes de los trabajadores la apertura de un procedimiento de despido colectivo "por razones económicas, productivas y organizativas" que afectará a un máximo de 1.200 empleados, el 23,5% de la plantilla.

La operador ha detallado que ha convocado a los sindicatos para iniciar a finales de enero el periodo de consultas de este Expediente de Regulación de Empleo (ERE), un proceso que se prolongará durante un mes y en el que la empresa buscará un acuerdo con los representantes de los trabajadores.

Vodafone España estudia la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que puede afectar a un máximo de 1.000 empleados, fundamentalmente en el área de sistemas y comercial, informaron en fuentes conocedoras del asunto. Los despidos serían negociados con los representantes sindicales para lo que se abrirá una mesa de negociación en las próximas fechas, una vez que se haya presentado el ERE. Un portavoz de Vodafone declinó hacer ningún tipo de comentario sobre este tema.