El porcentaje mide el índice de infidelidad del cliente. Vodafone registra el más alto, y Movistar el más bajo.

El mercado español de las telecomunicaciones es maduro. Con este oficialismo se quiere decir que está saturado. Hay más móviles que población y la única vía de crecimiento para las operadoras es vender paquetes convergentes o de todo en uno (fijo, móvil, Internet y televisión) y cambiar las líneas de ADSL por fibra en el hogar. Las altas de nuevos clientes son muy pocas. Así que si las compañías quieren crecer en abonados, toca robárselos a los competidores por el procedimiento de la portabilidad, sobre todo en telefonía móvil.