El grupo Vodafone ha superado los 50 millones de conexiones a la internet de las cosas (IoT) y, en el marco del Mobile World Congress 2017, presenta las novedades basadas en esta tecnología. IoT conecta y transforma todo tipo de activos en objetos inteligentes, desde accesorios como relojes y otros dispositivos de consumo, hasta vehículos e instalaciones industriales.

El pasado mes de enero Vodafone lanzó la primera red NB-IoT (Banda Estrecha de Internet de las Cosas) del país. NB-IoT es una tecnología de red móvil que conecta dispositivos a la internet de las cosas y que disminuye el consumo de energía de los dispositivos, aumenta la capacidad del sistema y aumenta la eficiencia del espectro. La principal ventaja frente a otras tecnologías GSM tiene que ver con la conectividad de dispositivos ubicados en zonas de poca cobertura, bajo tierra o en lugares de difícil acceso.

Telefónica ha presentado este domingo la esperada cuarta plataforma. Bajo el nombre de AURA, y apoyada en la inteligencia artificial con la aplicación de capacidades cognitivas, la operadora española quiere revolucionar la relación con sus clientes. En una presentación en la víspera de la inauguración del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona, su presidente, José María Álvarez-Pallete, ha explicado que los usuarios podrán gestionar su experiencia digital con la propia compañía, al tiempo que controlar de forma transparente y segura los datos que generan por el uso de sus productos y servicios.

La teleco precisó que no son los datos que el cliente intercambia con proveedores de internet como Google y Facebook, tal y como se había especulado. “Sería ilegal y están encriptados”, precisaron fuentes de la compañía. De hecho, en el proyecto, Telefónica ha contado con la colaboración de Microsoft y Facebook, y algunos de sus directivos estuvieron en la presentación de ayer.

Telefónica ha alcanzado un acuerdo con KKR para la venta de hasta el 40% de Telxius Telecom, su compañía de infraestructuras de telecomunicaciones, por un importe total de 1.275 millones de euros, lo que equivale a 12,75 euros por acción. La venta supone dar salida a una operación que Telefónica intentó y anuló en septiembre del año pasado por falta de ofertas. Por aquel entonces, la entidad esperaba captar 1.500 millones al colocar la totalidad de las acciones asignadas -36,36%- a un precio de entre 12 y 15 euros.

La operación anunciada hoy supone una valoración de la filial de infraestructuras de telecomunicaciones de Telefónica de 3.678 millones de euros.

Según el último Informe Cisco VNI Mobile, el tráfico de datos móviles se multiplicará por siete entre 2016 y 2021. Será a finales de este periodo cuando tendrá lugar el verdadero impacto de la tecnología 5G.

En 2021 habrá en el mundo más teléfonos móviles (5.500 millones) que cuentas bancarias (5.400 millones), suministros de agua corriente (5.300 millones) o líneas de telefonía fija (2.900 millones). Así se desprende del Informe Cisco Visual Networking Index (VNI) sobre Tráfico Global de Datos Móviles 2016-2021, que en su undécima edición desvela cómo el incremento exponencial de usuarios móviles, smartphones y conexiones del Internet of Things (IoT), junto a las mejoras en velocidad de red y el mayor consumo de vídeo móvil, multiplicarán por siete el tráfico de datos móviles en los próximos cinco años. En España, el tráfico de datos móviles se multiplicará por siete en dicho período.

Preguntar por el PIN o el PUK, cambiar la cuenta bancaria para el cobro o pedir un duplicado de factura tienen coste si interviene un teleoperador.

Vodafone ha empezado a cobrar desde la semana pasada por una serie de trámites o incidencias en las que sea preciso la intervención de un agente del servicio de atención al cliente, el popular 123. Cada consulta tiene un coste de 2,5 euros por llamada por trámite que hasta ahora eran gratis para los clientes de Vodafone.

Por el momento, los trámites que tienen coste son conocer el pin o el puk en caso de olvido o extravío; preguntar por periodo de permanencia que resta; pedir un duplicado de la factura; y cambiar la dirección de facturación o el número de la cuenta bancaria.