La nueva generación de telefonía móvil tendrá un gran impacto sobre el modelo productivo y el crecimiento económico.

Cuando las compañías de telecomunicaciones aún no han completado el despliegue de 4G en todo el territorio, resulta complicado hacerse a la idea de que pronto nuestros móviles funcionarán más rápidos y serán más eficientes gracias al 5G, la quinta generación de telefonía móvil. La carrera por ser los pioneros en usar esa tecnología que, por primera vez, no solo revolucionará las comunicaciones sino del entorno tecnológico en su conjunto y de los sistemas de producción, se ha desatado en todo el mundo. España, junto a la mayoría de los países de la UE, no estará en el pelotón de cabeza, que ocuparán los países asiáticos y Estados Unidos. Y es que el 5G no solo cambiará la vida cotidiana de millones de usuarios, sino que tendrá unas implicaciones económicas para las empresas aún difíciles de evaluar.

Industria dice que no hay fecha para la implantación de la nueva generación que multiplicará por 250 la velocidad de la telefonía celular.

España se demarca de la carrera que han iniciado los países más avanzados del mundo por implantar la quinta generación de la telefonía móvil o 5G, capaz de multiplicar por 250 la velocidad de las actuales redes 4G. El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, aseguró este lunes en Santander que no hay fecha para el inicio de esta tecnología y que la prioridad para el Gobierno es que se complete la cobertura de 4G, y de la banda ancha fija, de la que aún no dispone el 30% de la población.

La empresa contará con cuatro meses más para negociar con los bancos una inyección de unos 400 millones.

Isolux Corsán ha acordado acogerse al preconcurso de acreedores para contar con cuatro meses más para negociar con los bancos una inyección de capital de unos 400 millones que garantice la viabilidad de la compañía y, en último término, evitar el concurso.

La compañía de construcción e ingeniería toma esta decisión después de que aún no haya podido fructificar la negociación que mantiene desde finales de 2016 con sus tres principales bancos acreedores y accionistas, Santander, Bankia y CaixaBank.

El Ministerio de Energía reconoce que no tiene fecha para la implantación del 5G en España.

Telefónica y Vodafone no solo pelean en el mundo de las telecomunicaciones sino que también se plantan cara en el mundo de la automoción. Ambos operadores han aprovechado Mobile World Congress (MWC) de Barcelona para presentar sus coches del futuro, conectados.

Telefónica busca nuevos caminos para el avance del 5G y, junto con Ericsson, ha realizado en el MWC la primera demostración de conducción en remoto de un coche a través de la tecnología 5G, en un circuito situado en Tarragona, a 70 kilómetros de la Fira, sede del evento barcelonés.

El grupo Vodafone ha superado los 50 millones de conexiones a la internet de las cosas (IoT) y, en el marco del Mobile World Congress 2017, presenta las novedades basadas en esta tecnología. IoT conecta y transforma todo tipo de activos en objetos inteligentes, desde accesorios como relojes y otros dispositivos de consumo, hasta vehículos e instalaciones industriales.

El pasado mes de enero Vodafone lanzó la primera red NB-IoT (Banda Estrecha de Internet de las Cosas) del país. NB-IoT es una tecnología de red móvil que conecta dispositivos a la internet de las cosas y que disminuye el consumo de energía de los dispositivos, aumenta la capacidad del sistema y aumenta la eficiencia del espectro. La principal ventaja frente a otras tecnologías GSM tiene que ver con la conectividad de dispositivos ubicados en zonas de poca cobertura, bajo tierra o en lugares de difícil acceso.