Vodafone se ha hecho con la adjudicación de las comunicaciones del transporte público de Barcelona, a penas una semana después de llegar a un acuerdo con parte de los sindicatos para llevar a cabo un ERE de más de 1.000 empleados. Según explicó la compañía a DIRIGENTES, entre los motivos que justifican el despido colectivo se incluyen razones económicas pese a que, previsiblemente, sigue consiguiendo adjudicaciones y contratos importantes.

La operadora pasará a gestionar las comunicaciones fijas y móviles de la principal empresa de transporte público del área metropolitana de Barcelona (Transports Metropolitans de Barcelona) durante los próximos 3 años con posibilidad de prórroga.

Según ha confirmado la empresa en un comunicado, la propuesta de Vodafone resultó ganadora por la calidad y las ventajas competitivas que ofrecía con respecto a las necesidades de TMB. El operador llevará a cabo una completa reestructuración de su red de telefonía fija y datos hacia una solución más moderna e innovadora, así como una migración de las líneas fijas y móviles a la red de Vodafone.

La dirección de Vodafone ha realizado una nueva propuesta en la negociación del expediente de regulación de empleo para reducir en un 10,6% el número de afectados por el ajuste laboral.

De esta forma, la cifra total de despedidos se reduciría en 138 empleados pasando de 1.297 a 1.159 trabajadores. Las reducciones afectarían a 83 trabajadores de la antigua Ono y a 55 de Vodafone, según fuentes sindicales que indicaron que esta mejora es insuficiente.

Los sindicatos de Vodafone y de Ono han convocado cuatro jornadas de huelga contra el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para los días 21, 28, 29 y 30 de septiembre, según han informado este miércoles desde CC.OO.

El ERE plateado afectará a 492 empleados de la filial española de Vodafone y a 805 de Ono, que fue adquirida por el grupo británico el pasado año. Ono cuenta con una plantilla de 2.500 trabajadores y Vodafone emplea a 3.700 personas, por lo que el ERE afectaría al 20,9% del total de ambas empresas, que suman 6.200 empleados.

Los despidos afectarán en un 60% al personal de la antigua Ono y al 21% de la plantilla total de la operadora.

Vodafone estima entre 600 y 1.800 despidos por la fusión con Ono.

Vodafone ha comunicado este martes a los representantes de los trabajadores en España la apertura de un proceso de despido colectivo que afectará a un máximo de 1.300 empleados, el 21% de la plantilla, y les ha convocado para iniciar el próximo 1 de septiembre el periodo de consultas, debido al excedente de personal que se produjo tras la compra de Ono, informó la empresa en un comunicado.

En los planes iniciales, se estima que los despidos afectarán en un 60% a personal de la antigua Ono (780 empleados) y el restante 40% a plantilla de la matriz Vodafone (520 trabajadores). El ajuste está en la parte media de la horquilla que reconoció informalmente la compañía en diciembre, después de que se concretara la compra del Ono, aunque nunca anunció oficialmente el tamaño del ERE.

 

Vodafone España continúa registrando descensos en sus ingresos aunque aminora trimestre a trimestre la caída. En el primer trimestre de su año fiscal (del 1 de abril al 30 de junio de 2015) la compañía facturó un total de 1.235 millones de euros, lo que supone un descenso del 0,8% frente al mismo periodo del año anterior.

Por su parte, los ingresos por servicio en este primer trimestre alcanzaron los 1.113 millones de euros, cifra que confirma, un trimestre más, la desaceleración del ritmo de descenso de estos ingresos. Este indicador muestra una caída del 5,5% incluyendo el negocio de Ono, disminución inferior a la del trimestre anterior (-7,8% en términos orgánicos). Además, si se excluyeran los ajustes contables relacionados con el cambio de modelo de financiación de terminales, el descenso de los ingresos habría sido del 3,3%.